Karime Soc
Poeta recién llegado
La paciencia es una virtud
Y hay virtudes que no poseo,
Esperarte más de lo acordado
Rozaba lo impensable.
Mis brazos ardían
Sedientos de calor
Y mis labios pedían a gritos
Un beso apasionado.
Tú, ausente entre penumbras
Añorante, suplicando
Que el pasado olvidara
Y mi cuerpo arrebataras
Y yo, yo no pude decir nada,
Con la boca seca
Y los ojos muy húmedos
Fue muy fácil escuchar tu adiós
Las palabras sobraban
Desde hacía ya mucho tiempo
Y la razón de mi afecto
No tenía razón de ser
Con el corazón en la mano
Lo último que pude darte
Fueron un par de miradas,
Una de tristeza
Y otra suplicante.
Tú que todo lo evadías
No entendiste los porqués
Yo que todo lo aceptaba
Mil excusas encontré.
Y hay virtudes que no poseo,
Esperarte más de lo acordado
Rozaba lo impensable.
Mis brazos ardían
Sedientos de calor
Y mis labios pedían a gritos
Un beso apasionado.
Tú, ausente entre penumbras
Añorante, suplicando
Que el pasado olvidara
Y mi cuerpo arrebataras
Y yo, yo no pude decir nada,
Con la boca seca
Y los ojos muy húmedos
Fue muy fácil escuchar tu adiós
Las palabras sobraban
Desde hacía ya mucho tiempo
Y la razón de mi afecto
No tenía razón de ser
Con el corazón en la mano
Lo último que pude darte
Fueron un par de miradas,
Una de tristeza
Y otra suplicante.
Tú que todo lo evadías
No entendiste los porqués
Yo que todo lo aceptaba
Mil excusas encontré.