candebarbieri
Poeta recién llegado
Ese complemento de pelotudez e inteligencia,
es llamado humanidad.
Los que son esclavos por excelencia,
aman las guerras pero "viven en libertad".
Dicen que tienen un vicio extraño,
de matar vida para crear artefactos de muerte.
Notan que crece al pasar cada año,
pero no actúan y con frecuencia lloran por su mala suerte.
Dicen que piden perdón a seres divinos,
cuando no hacen más que lastimarse entre sí.
Creen que sus pecados quedan en el olvido,
pero lo que dan les es devuelto y se preguntan porque a mi.
Dicen que han creado seres irreales,
que los sucumben a un mundo distinto.
Así ellos olvidan todos los males,
y hasta a veces los prefieren ante verdaderos seres vivos.
Dicen que hay algo que los convierte en asesinos,
verde como las plantas y de papel como los libros.
Y aunque lo aman, aquel verde puede ser dañino,
convierte al ser humano en el monstruo más temido.
Pero a pesar de todo, ellos siguen aquí,
y encuentro cierto consuelo en creer que eso es por algo.
Porque han demostrado que siempre es posible seguir,
porque han demostrado que aun pueden ser hermanos.
Porque aunque parece que es en vano nada existe sin motivo,
y las malas hazañas se convierten en lección.
Cuando dejen las quejas y agradezcan estar vivos,
cuando dejen la codicia y hagan uso de razón.
Lección para aprender que pueden vivir sin matar,
para que de una vez por todas construyan sin destruir.
Y no se odien porque entiendan que es humano el tropezar,
y aprendan al fin de que se trata el ser feliz.
es llamado humanidad.
Los que son esclavos por excelencia,
aman las guerras pero "viven en libertad".
Dicen que tienen un vicio extraño,
de matar vida para crear artefactos de muerte.
Notan que crece al pasar cada año,
pero no actúan y con frecuencia lloran por su mala suerte.
Dicen que piden perdón a seres divinos,
cuando no hacen más que lastimarse entre sí.
Creen que sus pecados quedan en el olvido,
pero lo que dan les es devuelto y se preguntan porque a mi.
Dicen que han creado seres irreales,
que los sucumben a un mundo distinto.
Así ellos olvidan todos los males,
y hasta a veces los prefieren ante verdaderos seres vivos.
Dicen que hay algo que los convierte en asesinos,
verde como las plantas y de papel como los libros.
Y aunque lo aman, aquel verde puede ser dañino,
convierte al ser humano en el monstruo más temido.
Pero a pesar de todo, ellos siguen aquí,
y encuentro cierto consuelo en creer que eso es por algo.
Porque han demostrado que siempre es posible seguir,
porque han demostrado que aun pueden ser hermanos.
Porque aunque parece que es en vano nada existe sin motivo,
y las malas hazañas se convierten en lección.
Cuando dejen las quejas y agradezcan estar vivos,
cuando dejen la codicia y hagan uso de razón.
Lección para aprender que pueden vivir sin matar,
para que de una vez por todas construyan sin destruir.
Y no se odien porque entiendan que es humano el tropezar,
y aprendan al fin de que se trata el ser feliz.
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