Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Azota un bicho sin piedad al hombre
que con rudeza hace extinguir la vida
en la nave en que vamos por el cosmos.
El plan de algunos es mermar el mundo
de manera esencial creando el virus
en sus laboratorios de la muerte.
¿Por qué hay quienes juegan con la muerte
sin importarles el sufrir del hombre?
¿O acaso de la nada viene el virus?
¿Solo un puñado debe estar con vida?
¿Es que se debe reducir el mundo?
¿Viene ese germen del inmenso cosmos?
Seguro que es un gran misterio el cosmos,
mas, no tiene que ver con tanta muerte
que tiene en gran expectativa al mundo,
poblado desde siglos por el hombre,
donde con fuerza se arraigó la vida;
en verdad que de allá no viene el virus.
Tampoco de la nada surge el virus;
no creo que el azar dirija el cosmos
menos aún será casual la vida,
ni por casualidad llega la muerte
aunque así quiera dirigirla el hombre;
el virus por azar no está en el mundo.
¿Es que desean reducir el mundo
y el arma que utilizan es el virus?
Hoy, es un dios en miniatura el hombre
que apoyado por ángeles del cosmos
ya comienza a incidir sobre la muerte
dirigiendo a sus anchas esta vida.
¿Quién tiene el privilegio de la vida?
¿Quien tenga más dinero en este mundo
que pretenda comprar hasta la muerte?
Cierto es que a todos a igualado el virus
que de seguro no vendrá del cosmos
sino que fue creado por el hombre.
La vida está presente en todo el cosmos
y los virus invaden a este mundo;
el hombre no podrá contra la muerte.
que con rudeza hace extinguir la vida
en la nave en que vamos por el cosmos.
El plan de algunos es mermar el mundo
de manera esencial creando el virus
en sus laboratorios de la muerte.
¿Por qué hay quienes juegan con la muerte
sin importarles el sufrir del hombre?
¿O acaso de la nada viene el virus?
¿Solo un puñado debe estar con vida?
¿Es que se debe reducir el mundo?
¿Viene ese germen del inmenso cosmos?
Seguro que es un gran misterio el cosmos,
mas, no tiene que ver con tanta muerte
que tiene en gran expectativa al mundo,
poblado desde siglos por el hombre,
donde con fuerza se arraigó la vida;
en verdad que de allá no viene el virus.
Tampoco de la nada surge el virus;
no creo que el azar dirija el cosmos
menos aún será casual la vida,
ni por casualidad llega la muerte
aunque así quiera dirigirla el hombre;
el virus por azar no está en el mundo.
¿Es que desean reducir el mundo
y el arma que utilizan es el virus?
Hoy, es un dios en miniatura el hombre
que apoyado por ángeles del cosmos
ya comienza a incidir sobre la muerte
dirigiendo a sus anchas esta vida.
¿Quién tiene el privilegio de la vida?
¿Quien tenga más dinero en este mundo
que pretenda comprar hasta la muerte?
Cierto es que a todos a igualado el virus
que de seguro no vendrá del cosmos
sino que fue creado por el hombre.
La vida está presente en todo el cosmos
y los virus invaden a este mundo;
el hombre no podrá contra la muerte.