Una tormenta interminable de lágrimas celestiales;
escucha el trueno más allá de la vida y la muerte mientras la humanidad muere,
el dragón despierta de su sopor milenario. El cielo ennegrece y las estrellas blancas desaparecen;
el sello roto abre el horizonte, caminan los muertos de aquellas épocas...
Lloran de miedo afuera en la oscuridad,
el escenario de la vida agradece a la muerte;
arde el Eden en nuestras almas. El océano desvela sus bestias;
pronto es época de muerte
¿Pueden oír los gritos en la antigua Babilonia?
El diluvio de la muerte y el dolor mermando tus sentidos,
las heridas de Cristo poseyendo tu carne.
El séptimo ángel ha muerto,
el sexto demonio se levanta. Se levanta desde Israel hasta Cana;
coronado con el manto de ébano de la muerte:
Su sed despierta. ¡Devorador de almas!
Presencia el renacimiento del innominado.
La leyenda vive,
el libro sagrado esta rasgado,
la noche ahora será eterna. La oscuridad esta llegando para quedarse;
sobrevive, aun tu corazón late para presenciar el llanto de la humanidad
carne al polvo. Polvo al polvo
Reluciendo en el cielo el brillo del sol negro,
yacen en el suelo las alas de los ángeles muertos,
descansan por siempre alejados del cielo y el infierno,
de la vida ¡y la muerte!
Un cruel destino desconcertando sus almas,
llenando con miedo los pensamientos hundidos en océanos negros de muerte y desesperación,
volando dentro de las flamas del dolor,
cayendo como estrellas moribundas desde su frágil trono del cielo a la tierra.
El fuego eterno moldeando las sombras agonizantes de la vida,
sombras negras sufriendo en silencio;
el amor desolado y solitario caminando sobre la injusticia del campo espinado de la tierra,
borrada la sonrisa de la alegría con una mueca espantosa de dolor
Es el final de la vida y de la muerte;
en tus sueños de jazmín la esperanza esta congelada bajo la mirada de la fe,
mil años han pasado y por mil años mas hemos estado llorando,
fracasando y decayendo;
nunca duerme la bestia reinando desde la oscuridad
con la llave prohibida de los cielos negros.
Por siempre y para siempre
el reinado de la flama del dragón sin cara...
escucha el trueno más allá de la vida y la muerte mientras la humanidad muere,
el dragón despierta de su sopor milenario. El cielo ennegrece y las estrellas blancas desaparecen;
el sello roto abre el horizonte, caminan los muertos de aquellas épocas...
Lloran de miedo afuera en la oscuridad,
el escenario de la vida agradece a la muerte;
arde el Eden en nuestras almas. El océano desvela sus bestias;
pronto es época de muerte
¿Pueden oír los gritos en la antigua Babilonia?
El diluvio de la muerte y el dolor mermando tus sentidos,
las heridas de Cristo poseyendo tu carne.
El séptimo ángel ha muerto,
el sexto demonio se levanta. Se levanta desde Israel hasta Cana;
coronado con el manto de ébano de la muerte:
Su sed despierta. ¡Devorador de almas!
Presencia el renacimiento del innominado.
La leyenda vive,
el libro sagrado esta rasgado,
la noche ahora será eterna. La oscuridad esta llegando para quedarse;
sobrevive, aun tu corazón late para presenciar el llanto de la humanidad
carne al polvo. Polvo al polvo
Reluciendo en el cielo el brillo del sol negro,
yacen en el suelo las alas de los ángeles muertos,
descansan por siempre alejados del cielo y el infierno,
de la vida ¡y la muerte!
Un cruel destino desconcertando sus almas,
llenando con miedo los pensamientos hundidos en océanos negros de muerte y desesperación,
volando dentro de las flamas del dolor,
cayendo como estrellas moribundas desde su frágil trono del cielo a la tierra.
El fuego eterno moldeando las sombras agonizantes de la vida,
sombras negras sufriendo en silencio;
el amor desolado y solitario caminando sobre la injusticia del campo espinado de la tierra,
borrada la sonrisa de la alegría con una mueca espantosa de dolor
Es el final de la vida y de la muerte;
en tus sueños de jazmín la esperanza esta congelada bajo la mirada de la fe,
mil años han pasado y por mil años mas hemos estado llorando,
fracasando y decayendo;
nunca duerme la bestia reinando desde la oscuridad
con la llave prohibida de los cielos negros.
Por siempre y para siempre
el reinado de la flama del dragón sin cara...