LICIUS
Poeta recién llegado
Planetas sin voz ni destello desdoran
un mar de amapolas de luces tan plenas,
ahogan sus altos castillos, devoran
sus pétalos, cantos de ebrias colmenas.
Contemplo la sed de la noche, cadenas
que excavan aullidos de sueños e imploran
su ascenso de ola a las rojas arenas
que el Tiempo dispersa en los labios que añoran.
Canciones de cuna desatan las flores
que tardes de verdes caricias retienen
a estatuas de mieles antiguas, vapores
de alas ambiguas que el Orbe sostienen.
Suspiros de agua, que huyen y vienen
a arder las esfinges que velan albores.-
LICIUS.
©Derechos Reservados de Autor
un mar de amapolas de luces tan plenas,
ahogan sus altos castillos, devoran
sus pétalos, cantos de ebrias colmenas.
Contemplo la sed de la noche, cadenas
que excavan aullidos de sueños e imploran
su ascenso de ola a las rojas arenas
que el Tiempo dispersa en los labios que añoran.
Canciones de cuna desatan las flores
que tardes de verdes caricias retienen
a estatuas de mieles antiguas, vapores
de alas ambiguas que el Orbe sostienen.
Suspiros de agua, que huyen y vienen
a arder las esfinges que velan albores.-
LICIUS.
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