Álex Hernández
Poeta recién llegado
Tan bella de blanco,
como las nubes en día soleado,
como la nieve en un día lluvioso.
Tan bonito el día, y ella duerme.
Duerme como si no supiera,
que al despertar, estaré allí,
esperando a por ella.
Que estaré deseoso de volverle a ver.
Y la veo como si fuese la primera vez,
tan guapa,
callada,
nublada.
Tan despreocupada,
llena de energía.
Me sonríen,
me tocan el hombro día tras día,
y me regalan flores,
de muchos colores,
y los días se vuelven grises,
y los gatos cantan,
una melodía preciosa,
que solo yo, puedo entender.
Tan bonito el día, y ella duerme.
Y la imagino recorrer las calles de Madrid,
con un golpe en la mejilla,
y ese vestido blanco,
que siempre recordaré,
por el resto de un par de vidas.
Y me sonríen, y me llevan a casa, esperando a que jamás vuelva de este lado de las vías, pero te miro y te quedas callada. Como si nada de lo que hiciera, te importase.
Algunos dicen que comienzo a bajar de peso,
y los doctores esperan lo peor. Y yo solo te miro, te sonrío, y me llena la vida. Tú descuida, sé que algún día vamos a volver. Mientras tanto, espero que la lluvia cubra mis mejillas.
como las nubes en día soleado,
como la nieve en un día lluvioso.
Tan bonito el día, y ella duerme.
Duerme como si no supiera,
que al despertar, estaré allí,
esperando a por ella.
Que estaré deseoso de volverle a ver.
Y la veo como si fuese la primera vez,
tan guapa,
callada,
nublada.
Tan despreocupada,
llena de energía.
Me sonríen,
me tocan el hombro día tras día,
y me regalan flores,
de muchos colores,
y los días se vuelven grises,
y los gatos cantan,
una melodía preciosa,
que solo yo, puedo entender.
Tan bonito el día, y ella duerme.
Y la imagino recorrer las calles de Madrid,
con un golpe en la mejilla,
y ese vestido blanco,
que siempre recordaré,
por el resto de un par de vidas.
Y me sonríen, y me llevan a casa, esperando a que jamás vuelva de este lado de las vías, pero te miro y te quedas callada. Como si nada de lo que hiciera, te importase.
Algunos dicen que comienzo a bajar de peso,
y los doctores esperan lo peor. Y yo solo te miro, te sonrío, y me llena la vida. Tú descuida, sé que algún día vamos a volver. Mientras tanto, espero que la lluvia cubra mis mejillas.