Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desando lo que anduve en la espesura
a golpes de mandobles y exigencia;
aquieto mi razón con la cadencia
que nace del silencio y la escritura.
Convivo reparando mi rotura
ungido de perdón y resistencia,
dejando que me cure la conciencia
la dicha del Amor que todo cura.
Enfrento a mi segundo enajenado
la Vida que me asusta y debilita
con la felicidad de quien amado
se entrega dando cal a su antracita
sabiéndose del cielo perdonado,
viviendo si morirse necesita.
a golpes de mandobles y exigencia;
aquieto mi razón con la cadencia
que nace del silencio y la escritura.
Convivo reparando mi rotura
ungido de perdón y resistencia,
dejando que me cure la conciencia
la dicha del Amor que todo cura.
Enfrento a mi segundo enajenado
la Vida que me asusta y debilita
con la felicidad de quien amado
se entrega dando cal a su antracita
sabiéndose del cielo perdonado,
viviendo si morirse necesita.