Cirhian
Poeta fiel al portal
Muy buenas a todas y todos.
Os dejo con uno de mis poemas; nada más, pero tampoco nada menos.
Gracias, y espero que lo disfrutéis =).
Vivir o morir despacio
¡Dientes de león!
¡Dientes de león en la playa!
La primavera se expande.
Seisensui
Hay veces que desearía taladrar
con mis ojos el sol
y descubrir qué noches aún se ocultan
tras su luz.
A veces deseo tanto
que por poco olvido ser uno sólo
de tantísimos ciegos
a los que un espejismo arrancó las pupilas
y con ellas jugó a las canicas.
Cuéntame qué persigues
y te diré que es lo que te esquiva,
señálame que sombra afrontas,
con pulso trémulo,
y te mostraré adónde te arrastra,
a que fauces
a que vorágine de luz negra
te abocas con el estupor
de unos ojos abiertos.
Ése sueño no puede ser la vida.
Los muertos también sueñan,
será que sueñan con la vida
cuando hay vivos aquí que sueñan muerte.
Será que la muerte es entonces sueño
sin dejarse ser vida,
mientras la vida no se sueña
sin dejarse primero ser muerte.
Pero ¿qué es entonces la vida?
Tal vez nunca haya sido
montículo de arena
que en el viento se desgrana
o la hoja adormecida, por el hado
mecida en un huracán.
Quizás sólo sea
un trocito de tierra
en una gota de agua
la misma que aprendió a respirar
entre dos estertores,
en el breve instante
entre el dolor de llegar
y el previo a la última ausencia.
Si hay dolor hay vida
Si hay vida hay alegría, si hay alegría hay sueño
Si hay sueño hay muerte, si existe muerte hay vacío
y si hay vacío
siempre llegará un diente de león
para volver a llenarlo de vida.
Os dejo con uno de mis poemas; nada más, pero tampoco nada menos.
Gracias, y espero que lo disfrutéis =).
Vivir o morir despacio
¡Dientes de león!
¡Dientes de león en la playa!
La primavera se expande.
Seisensui
Hay veces que desearía taladrar
con mis ojos el sol
y descubrir qué noches aún se ocultan
tras su luz.
A veces deseo tanto
que por poco olvido ser uno sólo
de tantísimos ciegos
a los que un espejismo arrancó las pupilas
y con ellas jugó a las canicas.
Cuéntame qué persigues
y te diré que es lo que te esquiva,
señálame que sombra afrontas,
con pulso trémulo,
y te mostraré adónde te arrastra,
a que fauces
a que vorágine de luz negra
te abocas con el estupor
de unos ojos abiertos.
Ése sueño no puede ser la vida.
Los muertos también sueñan,
será que sueñan con la vida
cuando hay vivos aquí que sueñan muerte.
Será que la muerte es entonces sueño
sin dejarse ser vida,
mientras la vida no se sueña
sin dejarse primero ser muerte.
Pero ¿qué es entonces la vida?
Tal vez nunca haya sido
montículo de arena
que en el viento se desgrana
o la hoja adormecida, por el hado
mecida en un huracán.
Quizás sólo sea
un trocito de tierra
en una gota de agua
la misma que aprendió a respirar
entre dos estertores,
en el breve instante
entre el dolor de llegar
y el previo a la última ausencia.
Si hay dolor hay vida
Si hay vida hay alegría, si hay alegría hay sueño
Si hay sueño hay muerte, si existe muerte hay vacío
y si hay vacío
siempre llegará un diente de león
para volver a llenarlo de vida.