La arrogancia de no conocer
se ha quedado atrás.
Mi boca enmudece,
mis ojos se abren
sintiéndome despierta.
Observo otro mundo a mi alrededor,
desconocido,
con muchos matices;
un mundo al que no temo,
en el que me interno curiosa
y respirando serenidad.
Del vientre sale
un manantial cálido,
pacífico,
una nueva respiración
que llena las células de paz
y que me recuerda al sol cálido
en mi espalda
en un otoño lejano.
Una ola interna
recorre cada uno de mis miembros
llenando de calor mi interior,
mi piel…
pareciendo que me deslío
en un río de bienestar.
se ha quedado atrás.
Mi boca enmudece,
mis ojos se abren
sintiéndome despierta.
Observo otro mundo a mi alrededor,
desconocido,
con muchos matices;
un mundo al que no temo,
en el que me interno curiosa
y respirando serenidad.
Del vientre sale
un manantial cálido,
pacífico,
una nueva respiración
que llena las células de paz
y que me recuerda al sol cálido
en mi espalda
en un otoño lejano.
Una ola interna
recorre cada uno de mis miembros
llenando de calor mi interior,
mi piel…
pareciendo que me deslío
en un río de bienestar.