Vivo en mis pensamientos caminados,
con la duda de pensadora errante,
que se siente insegura y vacilante
si elige entre caminos enfrentados.
Algunos por la brisa cautivados,
emprendieron un viaje delirante,
hacia un mundo irreal y fascinante
por la alquimia del verso liberados.
La luna que acompaña mi camino
conoce los secretos de mi sombra,
y en el peregrinar de mi destino,
existe una verdad que no se nombra:
una paloma blanca en mi chistera
que siente que el silencio la libera.
"Solo tienen valor los pensamientos caminados” decía Nietzsche quien tenia la costumbre de lanzarse todos los días camino arriba de las montañas de los Alpes Suizos después de escribir toda la mañana.
Última edición: