Ivonne Estefanía
Poeta fiel al portal
Siento la humedad sobre mis manos.
Mil y una lágrimas de trágicos sucesos brotan por mis ojos,
carcomidos por la angustia inaudita que la vida me hizo sufrir.
Más solo en el mundo no hubiera podido yo estar;
más infeliz no hubiese podido yo vivir
Gélido el aliento que sale de mi pálida boca,
que con duros esfuerzos trata de producir algún gemido.
Gemidos
sólo gemidos produzco
y aun ni eso.
¿Acaso el mundo no me entiende?
¿No entiende el pesar de una destrozada alma perdida?
¿No capta siquiera el rugido de mis entrañas que explotan,
que piden a gritos auxilio, con coraje y rabia?
¡Pero qué va a entender! Si sólo soy un estorbo más para él
Quizá sea una especie de muerto en vida;
algún zombi que se alimenta de los ruidos de la noche;
que sale en busca de su presa,
cauteloso y con un firme objetivo en la mente.
O tal vez sea un ser olvidado
que vive en la inmundicia de una tierra,
la cual parece no ser suya ni de nadie más.
Sólo algo creo saber
sólo una cosa
Y es que no sé si estoy vivo
o este puñal en mi corazón dice algo más.