Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
La poesía se vive...
se sufre,
se goza.
Son versos que se escriben
en tinta carmesí,
en esas madrugadas de insomnio,
en la piel amada,
en servilletas olvidadas en un bar,
en paredes,
en el viento de la noche.
Se remojan en licor de olvido,
se imprimen en cartas sin destinatario,
son ceniza enamorada que busca del lecho amado,
son sueños que aún no han sido soñados.
Vocación suicida la del poeta
aquel que vive sus escritos,
experimenta en carne propia
esas emociones,
sentimientos,
esos desgarramientos,
la ascensión y la caída,
el desengaño y la traición,
la soledad y la tristeza.
Ese morir a plazos,
ese adiós que nunca llega,
la ausencia que pesa
que envenena.
Es apostarle a Cruzar La Noche
y perderse en Ella.
se sufre,
se goza.
Son versos que se escriben
en tinta carmesí,
en esas madrugadas de insomnio,
en la piel amada,
en servilletas olvidadas en un bar,
en paredes,
en el viento de la noche.
Se remojan en licor de olvido,
se imprimen en cartas sin destinatario,
son ceniza enamorada que busca del lecho amado,
son sueños que aún no han sido soñados.
Vocación suicida la del poeta
aquel que vive sus escritos,
experimenta en carne propia
esas emociones,
sentimientos,
esos desgarramientos,
la ascensión y la caída,
el desengaño y la traición,
la soledad y la tristeza.
Ese morir a plazos,
ese adiós que nunca llega,
la ausencia que pesa
que envenena.
Es apostarle a Cruzar La Noche
y perderse en Ella.