Voces que niegan cordura
con sus cantos de marfil.
Voces que reflejan odios
camuflados de jazmín.
Cantos de vida y de muerte
sublimados de alhelí.
Voces que no se arrepienten,
que no saben sucumbir
ni al terror ni a la desdicha
de ese bastardo adalid
cuyas pútridas entrañas
revestían de carmín
el pecho de los que estaban
aquel catorce de abril.
con sus cantos de marfil.
Voces que reflejan odios
camuflados de jazmín.
Cantos de vida y de muerte
sublimados de alhelí.
Voces que no se arrepienten,
que no saben sucumbir
ni al terror ni a la desdicha
de ese bastardo adalid
cuyas pútridas entrañas
revestían de carmín
el pecho de los que estaban
aquel catorce de abril.