en primer lugar, decirte que ha veces es mas que necesario matar la figura del tiempo en más de un aspecto... el tiempo es algo que nos limita... dejar que las horas se acuchillen entre ellas a veces produce una sensación de calma en todo el cuerpo...
en segundo lugar, las voces quizás estén allí por una razón... mas importante que lo que dicen, o puedan decir (o talvez no digan nada) es su sola presencia... algo requerirán de ti...
en tercer lugar, el límite entre la existencia y la inexistencia es ante mis ojos bastante borroso, como el del todo y la nada, o el del caos y el orden... es claro que a veces resulta mejor dejarse llevar y no definir en cual de los dos matices nos encontramos...
por cierto, me arriesgo a traicionar la política exterior de mi país al comentarte jeje... pero bueno, lo vale...
Saludos vecina...
P.D. la política da asco.