Rozó mayo mi terraza,
reventó con su luz calida
todos los capullos
que abril beso,
y roció de aromas
cada paso de mi casa.
Hoy aguardo tranquila
que las sombras tiñan la tarde
y el aire envuelto en sol
me empuje hacia la sala.
Vuelo hacia la izquierda al mar,
hacia la derecha la montaña
paseando entre tanto mis ojos
sobre la calle silenciosa,
observando los árboles desde arriba
y disputándole
a los pájaros las miradas.
La luz se esconde en la noche callada
mientras que las farolas,
se llenan de amarilla luz.
Me siento un alma
que puede vigilar las cosas,
los tiempos, como un águila.
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reventó con su luz calida
todos los capullos
que abril beso,
y roció de aromas
cada paso de mi casa.
Hoy aguardo tranquila
que las sombras tiñan la tarde
y el aire envuelto en sol
me empuje hacia la sala.
Vuelo hacia la izquierda al mar,
hacia la derecha la montaña
paseando entre tanto mis ojos
sobre la calle silenciosa,
observando los árboles desde arriba
y disputándole
a los pájaros las miradas.
La luz se esconde en la noche callada
mientras que las farolas,
se llenan de amarilla luz.
Me siento un alma
que puede vigilar las cosas,
los tiempos, como un águila.
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