Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te entrego mi mano para marchar juntitos.
Corramos por la playa mirando el celaje
que invada perpetuamente nuestras sienes.
Que devore el ardiente sol esta piel
que contigo esta mas que ausente.
La arena solo cubrirá las marcadas siluetas
haciendo movimientos cual si fuesen marionetas.
Volemos al espacio. Dejemos que los astros,
las estrellas y el mismo firmamento tiemblen
a nuestro paso cuando nos amemos entre su cielo.
Atravesemos el tiempo y vamos a otro mundo.
Huyamos de este presente y de este tumulto.
Donde las musas y las hadas
extasiadas nos verán con deleite.
Asimismo entre sonatas y verdéales danzas,
agitaran sus alas para bañarnos de su elixir.
De ese que solo los cupidos mitigantes
preparan para los enamorados.
A donde sea que vayamos nuestra mano no se suelte.
Pues la danza del amor es solo para dos
en este mundo tan inerte.