Esa reflexión que compartes, Rafael,
Nada depende de nosotros
excepto la voluntad,
ese fuego que se yergue
aunque todo tiemble atrás.
Es la voluntad quien guía,
quien decide si caer,
si doblarse ante el castigo
o erguirse en su propio ser.
No es la suerte, ni el destino,
ni el aplauso, ni el poder:
es la brasa silenciosa
de querer o no querer.
Nada depende de nosotros
excepto la voluntad,
ese fuego que se yergue
aunque todo tiemble atrás.
Es la voluntad quien guía,
quien decide si caer,
si doblarse ante el castigo
o erguirse en su propio ser.
No es la suerte, ni el destino,
ni el aplauso, ni el poder:
es la brasa silenciosa
de querer o no querer.