Camaleón de Sade
Poeta recién llegado
Oración. soledad.
No estás; no te veo andar.
Adiós, madre mía;
aunque sé que volverás.
Rezó; desvelo.
Solo hay deseo.
Y caen lágrimas,
con su ilusión;
de hacer sonrisas…
porque volverás.
Veo noche y tierra;
que te llevará.
Ya paso un día,
mas tú no estás.
¿Vendrás?,
no puedo escuchar.
Del rezo, del desvelo;
solo hay recuerdo.
Ha vuelto el viento;
frío y violento,
con esa vida, que enseña;
al menos hoy… no volverás.
Camaleón Donatien Donés de Sade
No estás; no te veo andar.
Adiós, madre mía;
aunque sé que volverás.
Rezó; desvelo.
Solo hay deseo.
Y caen lágrimas,
con su ilusión;
de hacer sonrisas…
porque volverás.
Veo noche y tierra;
que te llevará.
Ya paso un día,
mas tú no estás.
¿Vendrás?,
no puedo escuchar.
Del rezo, del desvelo;
solo hay recuerdo.
Ha vuelto el viento;
frío y violento,
con esa vida, que enseña;
al menos hoy… no volverás.
Camaleón Donatien Donés de Sade