meiden
Poeta recién llegado
Pero al final suele ser sencillamente voraz y cruel nuestra relación. Yo escapo por temor a perder, Tu continuas por falta del mecanismo de control que te haría rendirte y abdicar. yo temo encariñarme mientras tu temes no sentir nada, y no vivir lo poco que sientes. Es así como el día y la noche se separan para siempre, unidos únicamente en una franja diminuta que se repite dos veces en un ciclo. El amanecer de tu impetuoso y el atardecer de mi miedo