abcd
Poeta adicto al portal
Un árbol que es consuelo,
columpio adherido a pestañas rosas.
Vos sos el segundo donde las golondrinas
vuelven mariposas a las piedras.
Vos, fuente desnuda para lápidas de luz,
nube hermafrodita que se llueve a sí misma.
Pequeña, como el beso de una abeja.
Tibia,
una niña araña capaz de abrir la luna en dos,
si otro invisible se sueña triste también.
Vos, música de polen en la nariz,
risa que es pecado de eterna inquietud.
Quisiera nombrarte,
salvar la humedad,
libar de tus ojos el ayer,
esconderme en lo malo de vos
y volver con las manos, al otoño,
donde nunca
es tarde para florecer
columpio adherido a pestañas rosas.
Vos sos el segundo donde las golondrinas
vuelven mariposas a las piedras.
Vos, fuente desnuda para lápidas de luz,
nube hermafrodita que se llueve a sí misma.
Pequeña, como el beso de una abeja.
Tibia,
una niña araña capaz de abrir la luna en dos,
si otro invisible se sueña triste también.
Vos, música de polen en la nariz,
risa que es pecado de eterna inquietud.
Quisiera nombrarte,
salvar la humedad,
libar de tus ojos el ayer,
esconderme en lo malo de vos
y volver con las manos, al otoño,
donde nunca
es tarde para florecer