Tanato
Poeta recién llegado
Vida que me dejáis, vos, ojituerto
Bajo tierra no hay qué ver, aunque quiera
Vos, que vuestra bondad bañar debiera
Las arenas del árido desierto.
¿Qué quedará de mí en un cuerpo yerto?
Cuando gustéis, vos, verme desde fuera
Y dejéis que de pena mi alma se hiera
Pues ya mi corazón dejasteis muerto.
Por mil fieras conjuras que os empunte
Todas darán, a vos, un triste morbo
Hasta que mi alma con almas se junte
En el cielo surcado por el corvo
Lleno de soledad, y le pregunte:
¿Soy para ti también un gran estorbo?
Bajo tierra no hay qué ver, aunque quiera
Vos, que vuestra bondad bañar debiera
Las arenas del árido desierto.
¿Qué quedará de mí en un cuerpo yerto?
Cuando gustéis, vos, verme desde fuera
Y dejéis que de pena mi alma se hiera
Pues ya mi corazón dejasteis muerto.
Por mil fieras conjuras que os empunte
Todas darán, a vos, un triste morbo
Hasta que mi alma con almas se junte
En el cielo surcado por el corvo
Lleno de soledad, y le pregunte:
¿Soy para ti también un gran estorbo?