Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Voy a morir temprano.
Voy a morir temprano,
lo siento porque no llegaré en tiempo a mi muerte,
nunca he sido puntual…
¿Por qué habría de serlo hoy?
Y es que cuesta trabajo cerrar los ojos sin sueño,
cuesta desprenderse del cuerpo que nos arropó tanto,
los huesos quieren seguir besando la esencia,
la piel tan melindrosa de sentir frío, se niega a dejarme ir,
todo mi cuerpo se aferra a vivir,
pero es un hecho, moriré temprano,
aunque no sea puntual.
Casi puedo verme calladita,
silenciosa más de lo habitual,
con la seriedad que requiere un muerto;
alrededor está mi gente, entre otras gentes extrañas a mí;
veo tantas flores despidiendo aromas múltiples
y yo tan muerta que no puedo olerlas,
nunca me habían regalado tantas flores como hoy.
Cuanta gente me sabe hoy buena, gente que ni conocí,
debe ser que la gente sin palabras, sin miradas,
sin respiro es lo que más se valora hoy día.
Apenas ayer pensaba hacer muchas cosas,
hoy ya no las hará nadie,
pues he muerto temprano. ¡Qué noticia!
No se esperaba algo así de mí, pero sucedió.
No he sentido nada extraordinario al morir,
fue algo así como abordar un avión
con cierto temor en tu primer vuelo,
pero de inmediato te acostumbras a andar más ligero,
a no traer cortezas extras, a sentirte muerta.
Les dejo ahora, pues ya estoy tarde acá,
me cerraran la puerta y no quiero eso
y están por llegar las flores de cempaxúchitl,
ese aroma no me gusta huelen mal,
siempre se arriesgan a que un muerto se levante enojado
protestando por ese aroma.
No me extrañen… yo no lo haré,
desde aquí les puedo ver.
Mary C. López
13.02.2013/México
*LPPMCL
**Agradezco con el corazón Margarita, un beso bella.
Voy a morir temprano,
lo siento porque no llegaré en tiempo a mi muerte,
nunca he sido puntual…
¿Por qué habría de serlo hoy?
Y es que cuesta trabajo cerrar los ojos sin sueño,
cuesta desprenderse del cuerpo que nos arropó tanto,
los huesos quieren seguir besando la esencia,
la piel tan melindrosa de sentir frío, se niega a dejarme ir,
todo mi cuerpo se aferra a vivir,
pero es un hecho, moriré temprano,
aunque no sea puntual.
Casi puedo verme calladita,
silenciosa más de lo habitual,
con la seriedad que requiere un muerto;
alrededor está mi gente, entre otras gentes extrañas a mí;
veo tantas flores despidiendo aromas múltiples
y yo tan muerta que no puedo olerlas,
nunca me habían regalado tantas flores como hoy.
Cuanta gente me sabe hoy buena, gente que ni conocí,
debe ser que la gente sin palabras, sin miradas,
sin respiro es lo que más se valora hoy día.
Apenas ayer pensaba hacer muchas cosas,
hoy ya no las hará nadie,
pues he muerto temprano. ¡Qué noticia!
No se esperaba algo así de mí, pero sucedió.
No he sentido nada extraordinario al morir,
fue algo así como abordar un avión
con cierto temor en tu primer vuelo,
pero de inmediato te acostumbras a andar más ligero,
a no traer cortezas extras, a sentirte muerta.
Les dejo ahora, pues ya estoy tarde acá,
me cerraran la puerta y no quiero eso
y están por llegar las flores de cempaxúchitl,
ese aroma no me gusta huelen mal,
siempre se arriesgan a que un muerto se levante enojado
protestando por ese aroma.
No me extrañen… yo no lo haré,
desde aquí les puedo ver.
Mary C. López
13.02.2013/México
*LPPMCL
**Agradezco con el corazón Margarita, un beso bella.
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