carlos lopez dzur
Poeta que considera el portal su segunda casa
Conságrame si voy a servirte.
Hazme consciente de si estoy en el fuego,
abrígame en lo frío
Posiciona mis articulaciones.
La extensión muscular será consagratoria.
Ténsame cada músculo, párame el rabo,
házme alerta, profundo,
con presión arterial, la suficiente,
con presión central venosa,
la indispensable; infla mis pulmones
y que, por la boquilla del shofar,
oigas mi aliento.
La temperatura de la sangre
que, en mi cabeza, produzca pensamientos
y abra el Dalet, la puerta de glucosa
y la miel de Tu Amparo.
Bautíza en el pH del líquido encefaloraquídeo.
En consecuencia, por lo dado, a tu proceso
llamaré Libertad, Redención, Existencia.
De mi parte, te daré no sólo el mundo dionisíaco
de las ménades... ¡mi apertura!
la visión intuitiva de la constancia
de lo constante.
Del libro «Teth, mi serpiente»
Hazme consciente de si estoy en el fuego,
abrígame en lo frío
Posiciona mis articulaciones.
La extensión muscular será consagratoria.
Ténsame cada músculo, párame el rabo,
házme alerta, profundo,
con presión arterial, la suficiente,
con presión central venosa,
la indispensable; infla mis pulmones
y que, por la boquilla del shofar,
oigas mi aliento.
La temperatura de la sangre
que, en mi cabeza, produzca pensamientos
y abra el Dalet, la puerta de glucosa
y la miel de Tu Amparo.
Bautíza en el pH del líquido encefaloraquídeo.
En consecuencia, por lo dado, a tu proceso
llamaré Libertad, Redención, Existencia.
De mi parte, te daré no sólo el mundo dionisíaco
de las ménades... ¡mi apertura!
la visión intuitiva de la constancia
de lo constante.
Del libro «Teth, mi serpiente»
::. Aún así lo disfruté por completo. ¿No es raro que la poesía permita ese desfasaje?