despertando
Poeta adicto al portal
¡Que la palabra vuele,
cree, transforme…!
¡Qué la poesía se fusione
con tu alma y la mía!
¡Qué el arado camine
suave y ligero!
¡Qué la tinta acaricie
siempre tu mejilla!
¡Qué la sangre no riegue
como torrentes!
Voz y poesía,
canto y armonía,
ritmo y belleza
siempre sean tus cosechas.
Donde se cantan las penas,
la nostalgia y las saetas.
Y los milagros iluminan
a los valientes profetas,
y a los patriarcas de Atenas.
cree, transforme…!
¡Qué la poesía se fusione
con tu alma y la mía!
¡Qué el arado camine
suave y ligero!
¡Qué la tinta acaricie
siempre tu mejilla!
¡Qué la sangre no riegue
como torrentes!
Voz y poesía,
canto y armonía,
ritmo y belleza
siempre sean tus cosechas.
Donde se cantan las penas,
la nostalgia y las saetas.
Y los milagros iluminan
a los valientes profetas,
y a los patriarcas de Atenas.