Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Vuelve a llover
sobre la lluvia que aun caía
y dolorosos mis suspiros
revolotean en la montaña
Con su manto de noche
cubre de nuevo la noche
en llantos de aceitunas
lágrimas saladas bajan
Sobre el nido del turpial
allí extendía su suave red,
la lluvia aun mojada
y el invierno recordó
lo que la noche festejaba
Sobre la cara pálida de la luna
el brillo matinal se reflejaba
y llovía entonces por las calles
sus gotas taciturnas se estrellaban
sobre las paredes de ciudad alguna
tormentosos mis suspiros regresaban