Hans Soler
Poeta recién llegado
Vuelve la paloma de pico de oro, de plumas de paz.
Vuelve de su largo viaje a lo desconocido,
vuelve arrepentida y cansada.
Pero el árbol aquel donde decide descansar sus temblorosas alas,
ya no consiente, ya no la quiere.
Desdichada y desorientada,
vuelve a volar la paloma
en busca del ayer, de lo perdido.
Vuelve a volar la paloma de pico de oro, de plumas de paz.
Pero ya no tendrá ni paz ni amor; porque un amor como el mío,
puro y sincero, no has de encontrar ni sobre el cielo ni debajo del mar.
Vuelve de su largo viaje a lo desconocido,
vuelve arrepentida y cansada.
Pero el árbol aquel donde decide descansar sus temblorosas alas,
ya no consiente, ya no la quiere.
Desdichada y desorientada,
vuelve a volar la paloma
en busca del ayer, de lo perdido.
Vuelve a volar la paloma de pico de oro, de plumas de paz.
Pero ya no tendrá ni paz ni amor; porque un amor como el mío,
puro y sincero, no has de encontrar ni sobre el cielo ni debajo del mar.
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