Poly Bernoy
Poeta recién llegado
Vuelven siempre,
no sé si notaste,
la tierra sobre el cemento,
la flor entre las baldosas,
los perros que ahuyentamos
por raquíticos y sarnosos;
agachando la cabeza,
llorando lagañas de sus ojos tristes.
¿Reconocerías en esos ojos a tus ojos?
Que muerdan a otros las dudas,
que pesen sobre otros las culpas,
que trasmute la mente en una laguna,
que ahuyente a esos perros
la mirada opacada,
el espejo sucio,
la conciencia inconsciente.
Echadas al viento estas palabras
se te posan en los ojos,
cuando se arremolina el aire
y sacude esa ceniza delante y detrás de ti,
antes y después,
atrás, muy atrás,
y esperando imperturbables.
Yo, que barrí la tierra,
que arranqué precavida
a la inoportuna flor,
que eché a los lastimosos perros,
ahora no puedo lidiar con sus grandezas.
©Poly Bernoy/RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS.