Katerine
Poeta recién llegado
Vuelves sobre tus pasos, vuelves.
Caminando con paso firme y sin dudar,
porque contigo traes las huellas muy profundas
y porque recordarás el camino al regresar.
Vuelves con tu franqueza, vuelves.
Habitas donde jamás te vencerán.
llevando contigo el peso profundo de la vida,
y llevando contigo el afán de ir más allá.
Vuelves con tu mirada franca, vuelves.
Con tus ojos tan llenos de tristeza y paz.
Cuando la noche envuelve el mundo, tú lo abres
y despiertas el día con tu voz nada más.
Vuelves con la mente vacía, vuelves.
Pues nada te ocupaste de llenar,
sino tu corazón, que viene cargado
de todo sentimiento que se pueda admirar.
Vuelves en fin, para llenarlo todo,
para ocultar mentiras, para destapar verdad.
Y al marcharte, tus huellas miro y sigo,
tu senda trazada no será mía jamás.
Caminando con paso firme y sin dudar,
porque contigo traes las huellas muy profundas
y porque recordarás el camino al regresar.
Vuelves con tu franqueza, vuelves.
Habitas donde jamás te vencerán.
llevando contigo el peso profundo de la vida,
y llevando contigo el afán de ir más allá.
Vuelves con tu mirada franca, vuelves.
Con tus ojos tan llenos de tristeza y paz.
Cuando la noche envuelve el mundo, tú lo abres
y despiertas el día con tu voz nada más.
Vuelves con la mente vacía, vuelves.
Pues nada te ocupaste de llenar,
sino tu corazón, que viene cargado
de todo sentimiento que se pueda admirar.
Vuelves en fin, para llenarlo todo,
para ocultar mentiras, para destapar verdad.
Y al marcharte, tus huellas miro y sigo,
tu senda trazada no será mía jamás.