Angel Eve
Poeta adicto al portal
Creo que vivir y ser yo, fue mi destino.
Ser feliz, la razón de mi existencia.
Ser útil, mi pasión por excelencia
Ser un hombre a la vera del camino.
Ser un ave, a la hora de un sol vespertino
Ser un sol en las tinieblas de la hora oscura
Ser un gorrión agradeciendo la albura
De un gran amanecer con su canto matutino.
Y es que soy hombre de un junio repentino
Que llego sin avisar ni izar su pabellón
Soy fruto hermoso del sonido de un pregón
Y de dos seres, soy el añejo de su vino.
Creo que existo en el melodioso trino
Del ave que silba sus recuerdos.
Ser de mi padre, la esencia de sus pasos lerdos
Es como ser fragante brea de un buen pino.
Y es que hoy, entre estos versos finos
Siento que soy la letra de una poesía.
Siento que de tantas noches, vuelve a ser de día
Y que después de tantos años, por fin vuelvo a ser niño.
Ser feliz, la razón de mi existencia.
Ser útil, mi pasión por excelencia
Ser un hombre a la vera del camino.
Ser un ave, a la hora de un sol vespertino
Ser un sol en las tinieblas de la hora oscura
Ser un gorrión agradeciendo la albura
De un gran amanecer con su canto matutino.
Y es que soy hombre de un junio repentino
Que llego sin avisar ni izar su pabellón
Soy fruto hermoso del sonido de un pregón
Y de dos seres, soy el añejo de su vino.
Creo que existo en el melodioso trino
Del ave que silba sus recuerdos.
Ser de mi padre, la esencia de sus pasos lerdos
Es como ser fragante brea de un buen pino.
Y es que hoy, entre estos versos finos
Siento que soy la letra de una poesía.
Siento que de tantas noches, vuelve a ser de día
Y que después de tantos años, por fin vuelvo a ser niño.