nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Más allá del horizonte,
donde las flores nacen abrazadas a su aroma,
el amor acumula su poderío
y en enjambres habita,
allá donde la luz amamanta a las almas
tatuando sobre su pecho los latidos,
es allí donde descalza examino las costuras
desgarradas por el tiempo,
allí, tras los últimos velos de aquél cielo
vuelvo a ser semilla,
substancia de vida levantada para amar,
¡Libre! Cual campana que redobla
ante la aurora,
¡Humilde! Como pétalo caído en tierra
despertando su canto dormido,
¡Pura! Empapada por el agua
que bautiza mi impureza.
Allá, donde los cantos galopan
preñados de hermosura
vaciando sus cántaros
sobre los ríos de la vida,
más allá del viento,
ante los atrios de aquella grandeza,
vuelvo a ser la honorable gota
naciendo de la nada...
NUNA.