vronte
Poeta infiel al portal
Mar y agua salada en la saliva
que de infinita la espera,
un dolor se ha vuelto piel de costra dura;
así de siempre presente, se confunde
como si fuese indiferente,
una tela que pretende estar ausente;
negra de noche, prendida en amaneceres,
ni la luz del día la revela
o la humedad de lluvia la refresca;
en el silencio vive
y en los sonidos urbanos invisible,
flujo intermitente de contradicciones
por decisiones pujadas por temer al dolor de vida
y creer que el placer de turno
es felicidad que llena y no aquella que deforma la cordura
animales de compañía part-time
adormeciendo la conciencia
dejando que las lunas se sucedan sigilosas
décadas que pasan…
lo que no se protege, lo arrebatan;
sólo lo que nutres
te retribuye con largas alas…
rescatada de una soledad hermitraña
que cercena y condena el alma.
que de infinita la espera,
un dolor se ha vuelto piel de costra dura;
así de siempre presente, se confunde
como si fuese indiferente,
una tela que pretende estar ausente;
negra de noche, prendida en amaneceres,
ni la luz del día la revela
o la humedad de lluvia la refresca;
en el silencio vive
y en los sonidos urbanos invisible,
flujo intermitente de contradicciones
por decisiones pujadas por temer al dolor de vida
y creer que el placer de turno
es felicidad que llena y no aquella que deforma la cordura
animales de compañía part-time
adormeciendo la conciencia
dejando que las lunas se sucedan sigilosas
décadas que pasan…
lo que no se protege, lo arrebatan;
sólo lo que nutres
te retribuye con largas alas…
rescatada de una soledad hermitraña
que cercena y condena el alma.