Andres Zuñiga
Poeta fiel al portal
…Y fue por aquel entonces
Que decidió ser guarida
Cuando apenas un pichón
Picoteaba horas de vida.
En su alma de ruiseñor
Un niñito herido anida
De un amor propio ultrajado
Con puñales y cornisas.
Por eso hoy esta altivez
Que bien lo caracteriza,
Manto inseguro de miedo,
De encono, fobia y mentiras.
Lucha feroz contra Sí
En la cruel apología
De mofas legas hendidas
En su ingenua vida niña.
...Y fue por el otro entonces
Que decidió ser esquirla,
Puñal, bala de cañón,
Resentimiento e inquina.
Nadó por océanos negros,
Y se peleó con la vida,
Se hizo amigo de Satán
Y al mundo lo odió con ira.
Ese fuego del infierno
Se apoderó de su vida,
De su alma de humilde ciervo
Como cruenta arremetida.
Pero despertó otro día
Cerca de su última cita
Y desnudó su calvario
De animal que padecía.
Por eso miró otra vía
Otros trenes, otra mar
Y descubrió que en la vida
De nada sirve penar.
Y se embarcó en la alegría,
En el argüir y el perdón,
Y hoy camina despojado
De aquella inmensa aflicción.
Y ese niño que sufría
En un instante creció
y redescubrió su hombría,
Su autoestima y su valor.
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