Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi época de juventud fue un estornudo,
un antidepresivo, diecisiete velas,
¡qué bien que me vi vestido de vaquero suertudo!
ojalá y en este valle por fin me quisieras.
Vivo un western donde siempre fui el villano,
hago estribillos que no se aprenden en escuelas,
si vienes esta noche, soy capaz de pedir tu mano
poniendo de testigo a las estrellas.
Caminito al ojal voy poniendo el hilo,
hago garabatos, de mal humor alimento al gato,
le pongo soundtrack al amor que me tiene en vilo
y cocino besos con vainilla, para verte al rato.
Pistola en mano reto a mi costilla,
cruzando los dedos para que aparezcas
con tu vestido transparente color vainilla
y el ingenio del destino que te inventas.
Argumento que no es posible que tú me quieras,
en el Viejo Oeste, en un DeLorean vuelvo al futuro,
en un dos por uno compro lo que me ofrezcas
y como un John Wayne te beso a su turno.
¡Qué elegante se ve el sol bordeando tu sombra!,
¡qué atenta tu falda que por fin se descobija!,
me llamaban Clint Eastwood y a toda hora
aparecía tu boca pegada a la mía.
un antidepresivo, diecisiete velas,
¡qué bien que me vi vestido de vaquero suertudo!
ojalá y en este valle por fin me quisieras.
Vivo un western donde siempre fui el villano,
hago estribillos que no se aprenden en escuelas,
si vienes esta noche, soy capaz de pedir tu mano
poniendo de testigo a las estrellas.
Caminito al ojal voy poniendo el hilo,
hago garabatos, de mal humor alimento al gato,
le pongo soundtrack al amor que me tiene en vilo
y cocino besos con vainilla, para verte al rato.
Pistola en mano reto a mi costilla,
cruzando los dedos para que aparezcas
con tu vestido transparente color vainilla
y el ingenio del destino que te inventas.
Argumento que no es posible que tú me quieras,
en el Viejo Oeste, en un DeLorean vuelvo al futuro,
en un dos por uno compro lo que me ofrezcas
y como un John Wayne te beso a su turno.
¡Qué elegante se ve el sol bordeando tu sombra!,
¡qué atenta tu falda que por fin se descobija!,
me llamaban Clint Eastwood y a toda hora
aparecía tu boca pegada a la mía.