Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se hundió en el agua
en medio de un ramillete de nenúfares
adormecidos por el sol,
imposible resistencia
en la inercia de su atracción.
Así quedó todo,
desde el primer rayo de sol,
la primera vista de su espalda.
Rostro anclado en el centro de la tierra,
gravedad que asesina entre los nenúfares.
Y esos ojos que sonríen
se tornaron sin brillo entre su pelo.
en medio de un ramillete de nenúfares
adormecidos por el sol,
imposible resistencia
en la inercia de su atracción.
Así quedó todo,
desde el primer rayo de sol,
la primera vista de su espalda.
Rostro anclado en el centro de la tierra,
gravedad que asesina entre los nenúfares.
Y esos ojos que sonríen
se tornaron sin brillo entre su pelo.