514. Lágrimas por Dartañana
La tensión en El Tamboura es evidente
y en el antro hay una calma inquisitiva.
Nadie sabe la razón de la misiva
que firmaba circunspecto el presidente.
Los Poetas en Acción están nerviosos
por la urgencia con que fueron convocados,
y en sus rostros por la angustia demacrados
se resaltan unos cercos ojerosos.
-¿Alguien sabe qué ha pasado ultimamente?
-Es por Athos que hemos sido convocados.
-La doncella, que nos tiene obnubilados.
-¡A callar, que ya aparece el presidente!
...---...
-Amigos, feligreses, compañeros...
Les traigo una noticia draconiana:
Renuncia, por ahora, Dartañana...
¡No sigue con nosotros, mosqueteros!
-¿Acaso no hemos sido caballeros?
-La magia de su verso, tan lozana;
su musa tan resuelta y tan ufana...
-¿No quieres a tus fieles escuderos?
-Muy grande es el vacío que nos dejas,
mas creo menester de bien nacido
decir que con mis lágrimas te alejas.
-Es triste... ¡Mi poeta preferido!
-¡Espero que no tengas muchas quejas!
-¡Te envío mi poema agradecido!
...---...
La doncella saca vino de primera
y una lágrima resbala por su escote.
Los poetas con pañuelo en el bigote
le dedican una trova verdadera.
...---...
La musa del Tamboura, dulcísima poeta
de verso apasionado, hermosa y pizpireta
mujer de lindos ojos... ¿Por qué nos abandonas?
¡Vacío insoportable difícil de llenar!
¿En quién, mi Dartañana, nos vamos a inspirar?
¿Tu mente está cansada de mañas juguetonas?
Disculpa mis palabras: Es rabia contenida.
Yo sé por tus poemas que sientes tu partida
mas veo en tus motivos profunda reflexión.
No creas que tu musa te deja abandonada...
¿Verdad que te resistes a ser amordazada?
¡No niegues al Tamboura tu gran inspiración!
¿Recuerdas tus zapatos lo mucho que dolían
la noche de Año Nuevo? ¿Y el vino que bebían
los golfos mosqueteros? ¿Y el ron del cardenal?
Y luego la doncella con falda y sin liguero,
con ganas de alboroto, con pose de torero,
después de despertarnos nos daba el delantal.
Muy bien me lo pasaba narrando estas historias:
Sencillas chirigotas -Tamboura y sus Memorias-
Quizás el bar se cierre (le falta "soberana")
Tal vez se vuelva triste, banal o taciturno.
Acaso se convierta en crápula nocturno...
¿Y sabes el motivo? "Se marcha Dartañana".
...---...
Muy tristes los Poetas en Acción
llamaron con pudor a la doncella,
pidieron para Juno una botella
brindándose esta vez con Perignon.
...---...
¡Vuelve pronto, Eva!
...---...
Los Feligreses del Tamboura
La tensión en El Tamboura es evidente
y en el antro hay una calma inquisitiva.
Nadie sabe la razón de la misiva
que firmaba circunspecto el presidente.
Los Poetas en Acción están nerviosos
por la urgencia con que fueron convocados,
y en sus rostros por la angustia demacrados
se resaltan unos cercos ojerosos.
-¿Alguien sabe qué ha pasado ultimamente?
-Es por Athos que hemos sido convocados.
-La doncella, que nos tiene obnubilados.
-¡A callar, que ya aparece el presidente!
...---...
-Amigos, feligreses, compañeros...
Les traigo una noticia draconiana:
Renuncia, por ahora, Dartañana...
¡No sigue con nosotros, mosqueteros!
-¿Acaso no hemos sido caballeros?
-La magia de su verso, tan lozana;
su musa tan resuelta y tan ufana...
-¿No quieres a tus fieles escuderos?
-Muy grande es el vacío que nos dejas,
mas creo menester de bien nacido
decir que con mis lágrimas te alejas.
-Es triste... ¡Mi poeta preferido!
-¡Espero que no tengas muchas quejas!
-¡Te envío mi poema agradecido!
...---...
La doncella saca vino de primera
y una lágrima resbala por su escote.
Los poetas con pañuelo en el bigote
le dedican una trova verdadera.
...---...
La musa del Tamboura, dulcísima poeta
de verso apasionado, hermosa y pizpireta
mujer de lindos ojos... ¿Por qué nos abandonas?
¡Vacío insoportable difícil de llenar!
¿En quién, mi Dartañana, nos vamos a inspirar?
¿Tu mente está cansada de mañas juguetonas?
Disculpa mis palabras: Es rabia contenida.
Yo sé por tus poemas que sientes tu partida
mas veo en tus motivos profunda reflexión.
No creas que tu musa te deja abandonada...
¿Verdad que te resistes a ser amordazada?
¡No niegues al Tamboura tu gran inspiración!
¿Recuerdas tus zapatos lo mucho que dolían
la noche de Año Nuevo? ¿Y el vino que bebían
los golfos mosqueteros? ¿Y el ron del cardenal?
Y luego la doncella con falda y sin liguero,
con ganas de alboroto, con pose de torero,
después de despertarnos nos daba el delantal.
Muy bien me lo pasaba narrando estas historias:
Sencillas chirigotas -Tamboura y sus Memorias-
Quizás el bar se cierre (le falta "soberana")
Tal vez se vuelva triste, banal o taciturno.
Acaso se convierta en crápula nocturno...
¿Y sabes el motivo? "Se marcha Dartañana".
...---...
Muy tristes los Poetas en Acción
llamaron con pudor a la doncella,
pidieron para Juno una botella
brindándose esta vez con Perignon.
...---...
¡Vuelve pronto, Eva!
...---...
Los Feligreses del Tamboura
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