Maureen
Poeta recién llegado
Hoy mientras acicalaba mi alma,
descubrí una cicatriz muy cerca de mi espíritu.
Tenía forma de corazón,
la verdad nunca me había percatado que la tenía
sin embargo desde que la descubrí siento como toma vida.
Si he visto que cuando mi alma sufre,
la cicatriz toma un color índigo,
y cuando mi alma ríe o se siente feliz
su color es escarlata.
Y para cuando mi alma se encuentra en paz
su color es glauco.
Pero no importa el color de esa cicatriz,
porque cuando tu recuerdo emerge en mi mente
siento como esa cicatriz sobresalta y da señales de vida,
su vibración va de un tono pálido, sosegado y reposado
a una vehemencia e impulso de ardor y fuego
hasta llegar a una frenética impaciencia
por el pensamiento de tu persona a mi lado.
descubrí una cicatriz muy cerca de mi espíritu.
Tenía forma de corazón,
la verdad nunca me había percatado que la tenía
sin embargo desde que la descubrí siento como toma vida.
Si he visto que cuando mi alma sufre,
la cicatriz toma un color índigo,
y cuando mi alma ríe o se siente feliz
su color es escarlata.
Y para cuando mi alma se encuentra en paz
su color es glauco.
Pero no importa el color de esa cicatriz,
porque cuando tu recuerdo emerge en mi mente
siento como esa cicatriz sobresalta y da señales de vida,
su vibración va de un tono pálido, sosegado y reposado
a una vehemencia e impulso de ardor y fuego
hasta llegar a una frenética impaciencia
por el pensamiento de tu persona a mi lado.