E. Takekami
Poeta recién llegado
el 27 de julio a las seis de la mañana
llamaron a sandra
pedro y su hijo pedrito
que habían ido a correr tabla a una playa del perú
se acababan de estrellar
contra un camión
al día siguiente
a las siete de la noche
fui solo al velatorio
sandra
que estaba en méxico y que llegaba a media noche
me pidió que diera mis condolencias
fue al lado de una iglesia de chacarilla a la que fui de chico muchas veces
y a la que ahora olvido cómo llegar
me perdí
llovía
como llueve deslengadamente en lima
la noche estaba más oscura
y las calles parecían ocultarse de mi
- disculpe por acá había una iglesia, ¿no?
-¿la de velasco astete?
- sí creo que esa es
- bueno siga derecho una calle y luego vaya hacia la izquierda
llegué tarde
entré y me quedé en la última fila
estuve el resto de la ceremonia
y escuché el himno nacional más triste del mundo
cantado por las personas más tristes del mundo
al final el cura aplaudió
¡qué viva la fuerza aérea del perú!
¡que viva!
todos aplaudimos
- ¿ú eres el hijo de helena, no?
- no no soy hijo de sandra
- y sandrita ¿dónde está?
- en méxico
- ¿en méxico? pensé que estaba en australia...
pero sandra nunca ha estado en australia
me equivoqué de velatorio
choqué el auto al salir del estacionamiento
llegué a casa a las nueve
y salí a correr
llamaron a sandra
pedro y su hijo pedrito
que habían ido a correr tabla a una playa del perú
se acababan de estrellar
contra un camión
al día siguiente
a las siete de la noche
fui solo al velatorio
sandra
que estaba en méxico y que llegaba a media noche
me pidió que diera mis condolencias
fue al lado de una iglesia de chacarilla a la que fui de chico muchas veces
y a la que ahora olvido cómo llegar
me perdí
llovía
como llueve deslengadamente en lima
la noche estaba más oscura
y las calles parecían ocultarse de mi
- disculpe por acá había una iglesia, ¿no?
-¿la de velasco astete?
- sí creo que esa es
- bueno siga derecho una calle y luego vaya hacia la izquierda
llegué tarde
entré y me quedé en la última fila
estuve el resto de la ceremonia
y escuché el himno nacional más triste del mundo
cantado por las personas más tristes del mundo
al final el cura aplaudió
¡qué viva la fuerza aérea del perú!
¡que viva!
todos aplaudimos
- ¿ú eres el hijo de helena, no?
- no no soy hijo de sandra
- y sandrita ¿dónde está?
- en méxico
- ¿en méxico? pensé que estaba en australia...
pero sandra nunca ha estado en australia
me equivoqué de velatorio
choqué el auto al salir del estacionamiento
llegué a casa a las nueve
y salí a correr