Ronald Bonilla Carvajal
Poeta recién llegado
Y he adquirido sombra a sombra, quizá mi mayor melancolía,
Carlos Morera
Carlos Morera
Llegaste dando al infinito esa soledad que mancha y se abisma,
como si no viajase el amor entre los versos,
inasible, tu dolor en la lluvia.
Tus besos hicieron hondos poros en mí
y ahora están creciendo,
desaforados.
Yo soy lo que soñaste un día
cuando el destierro te astillaba,
inasible, te beso y te vas,
obligada luz es tu sonrisa.
Tu dulce vanidad me cuesta el desamparo.
Todo amor es inasible,
el que vuelve es el mismo,
el que se va vuelve igual.
Tú lo convocas tan lejana,
cerca ahora, remota ya.
Sí, fue tocado
y queda en nuestro tacto
salvándonos.
Inasible, y sin embargo,
en todos mis poros abres surcos plateados
que no tienen fronteras.
Así eres,
destruyes mis adioses
dándome bocados furtivos.
No saben que ya lo tengo todo,
a ti, inasible,
a ti, en orilla opuesta,
a ti, palabra, guirnalda fecunda,
hechizo,
el dolor que te enamora
es este hallazgo de imposibles
escondido en el dintel de tu sombra.
como si no viajase el amor entre los versos,
inasible, tu dolor en la lluvia.
Tus besos hicieron hondos poros en mí
y ahora están creciendo,
desaforados.
Yo soy lo que soñaste un día
cuando el destierro te astillaba,
inasible, te beso y te vas,
obligada luz es tu sonrisa.
Tu dulce vanidad me cuesta el desamparo.
Todo amor es inasible,
el que vuelve es el mismo,
el que se va vuelve igual.
Tú lo convocas tan lejana,
cerca ahora, remota ya.
Sí, fue tocado
y queda en nuestro tacto
salvándonos.
Inasible, y sin embargo,
en todos mis poros abres surcos plateados
que no tienen fronteras.
Así eres,
destruyes mis adioses
dándome bocados furtivos.
No saben que ya lo tengo todo,
a ti, inasible,
a ti, en orilla opuesta,
a ti, palabra, guirnalda fecunda,
hechizo,
el dolor que te enamora
es este hallazgo de imposibles
escondido en el dintel de tu sombra.
De mi libro DESPUÉS DE SOÑARTE,
Editorial de la UNED, 2008