Ronald Bonilla Carvajal
Poeta recién llegado
nada queda que no sea este niño perdido.
Isaac Felipe Azofeifa
Isaac Felipe Azofeifa
Sé que te irás sin mí,
no estaré en tu bolsillo
ni en tu vientre,
acaso pequeño en tu labio
podré decir adónde vuelas,
pasajera inefable que no sabe
dónde va.
Adiós, debo ser siempre quien pide perdón
mientras tú te resientes por quererme y negarte
y ser esa mariposa enclaustrada
que deviene en las tardes
,cada seis meses a mi país
de filos impensables.
No sabes que te amo,
que suelo ser el llanto y su fracaso,
que de todas tus orillas
aquella que se salve fue tocada
y mis poros celebran tu saliva.
No sabes que te amo, que te vas
sin perdonar la vacuidad que te salvaba,
que estuve diciéndote estos poemas
mientras no llegabas hasta que me embriagué
y dije versosque te aludían
sin conocerte.
Es cierto, viajo entre el dibujo
a las líneas efusivas que no te sospechan,
sólo te inquieren,
pregonera de mañanas nunca mías, nunca.
Vete con Dios o con el diablo,
estoy entre ambos capitulando, paso a paso,
a ver si me haces, artesana o lúdica,
repensar estas palabras,
por ellas voy y no sospechas:
el viento que inventamos
no puede devolverse.
no estaré en tu bolsillo
ni en tu vientre,
acaso pequeño en tu labio
podré decir adónde vuelas,
pasajera inefable que no sabe
dónde va.
Adiós, debo ser siempre quien pide perdón
mientras tú te resientes por quererme y negarte
y ser esa mariposa enclaustrada
que deviene en las tardes
,cada seis meses a mi país
de filos impensables.
No sabes que te amo,
que suelo ser el llanto y su fracaso,
que de todas tus orillas
aquella que se salve fue tocada
y mis poros celebran tu saliva.
No sabes que te amo, que te vas
sin perdonar la vacuidad que te salvaba,
que estuve diciéndote estos poemas
mientras no llegabas hasta que me embriagué
y dije versosque te aludían
sin conocerte.
Es cierto, viajo entre el dibujo
a las líneas efusivas que no te sospechan,
sólo te inquieren,
pregonera de mañanas nunca mías, nunca.
Vete con Dios o con el diablo,
estoy entre ambos capitulando, paso a paso,
a ver si me haces, artesana o lúdica,
repensar estas palabras,
por ellas voy y no sospechas:
el viento que inventamos
no puede devolverse.
De mi libro DESPUÉS DE SOÑARTE
Editorial de la UNED, 2008
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