coral
Una dama muy querida en esta casa.
Cuando te vea
La próxima vez que me encuentre con tus ojos,
no miraré el atardecer en tus pupilas,
no me enredaré con tus azules cielos
ni te contaré que un día te amé
con todos mis anhelos.
La próxima vez, no te diré
que todavía te pienso,
que mis días son alegres
y que aún busco una mirada
para completar mi alma;
que de tu amor, sólo alegraba mis mañanas
y que tristemente se perdió mi calma.
La próxima vez cuando te vea
¡si es que llegaras a golpear en mi ventana!
pronunciaré tu nombre tan quedamente
para que tal vez no puedas escucharme
y descubras en mis labios
que aún quiero tenerte.
Prudencia arenas.
Última edición: