eduardocarpio
Poeta adicto al portal
Y AL MISMO DIOS LE TIEMBLE...
Se marcharon los versos colmados de ternuras
y de olvido llenaron la rosa de los vientos;
sé que volverán y aunque solo fragmentos
como sueños en vano de noches sin alturas.
Estaban los afectos que unían las costuras
y entre tantas palabras nacían sentimientos,
ahora se me secan las palmas por momentos,
por romas, por ariscas y sobrias moraduras.
Tal vez ya nada espero, aunque nada me rinda,
ni el silencio que estrecha por dos veces mi mano,
ni campana que doble el eco de mi oído.
Y al mismo Dios le tiemble la luz que así me brinda,
si por nuestras mejillas repica cotidiano
aquel beso anhelante creyéndolo perdido.
eduardocarpio
2 de setiembre de 2013
Se marcharon los versos colmados de ternuras
y de olvido llenaron la rosa de los vientos;
sé que volverán y aunque solo fragmentos
como sueños en vano de noches sin alturas.
Estaban los afectos que unían las costuras
y entre tantas palabras nacían sentimientos,
ahora se me secan las palmas por momentos,
por romas, por ariscas y sobrias moraduras.
Tal vez ya nada espero, aunque nada me rinda,
ni el silencio que estrecha por dos veces mi mano,
ni campana que doble el eco de mi oído.
Y al mismo Dios le tiemble la luz que así me brinda,
si por nuestras mejillas repica cotidiano
aquel beso anhelante creyéndolo perdido.
eduardocarpio
2 de setiembre de 2013
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