sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y allí había una luz que se consolidó con la muerte
y en las lágrimas había palabras
y se quedo petrificada la muerte
y en el sol había esferas
y se quedó hecha trizas la llama
y allí había ángeles y demonios
en el secuestro de la tierra
se llenaba la vida de palabras descosidas
en el mundo había muertes
y en el cielo había profetas
y en el mundo había firmas de seres raros
y en las estrellas había puentes hacia otras dimensiones
y en los luceros había mundos desmadrados
y en el universo había alucinaciones
y allí estaba la muerte
y allí estaba el sol
y la luna estaba inquieta
y el mundo estaba avisado
y las estrellas tenían cuernos
y las galaxias tenían esferas con el acento de unas dimensiones
y allí había muerte
allí había espectáculos que no tenían que ver
con una vida normal
sino con otras vías hacia el más allá
del universo espiritual.
y en las lágrimas había palabras
y se quedo petrificada la muerte
y en el sol había esferas
y se quedó hecha trizas la llama
y allí había ángeles y demonios
en el secuestro de la tierra
se llenaba la vida de palabras descosidas
en el mundo había muertes
y en el cielo había profetas
y en el mundo había firmas de seres raros
y en las estrellas había puentes hacia otras dimensiones
y en los luceros había mundos desmadrados
y en el universo había alucinaciones
y allí estaba la muerte
y allí estaba el sol
y la luna estaba inquieta
y el mundo estaba avisado
y las estrellas tenían cuernos
y las galaxias tenían esferas con el acento de unas dimensiones
y allí había muerte
allí había espectáculos que no tenían que ver
con una vida normal
sino con otras vías hacia el más allá
del universo espiritual.
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