Hay una vida infiltrada
como un suero
que cae desde mis ojos
esa lejanía de aquellos naranjos
póstumos
absorviendo los olores
los colores de la tarde
que se duermen
sobre estos párpados.
Angustias que laten
en su espesura
absurda subterránea.
Momentos ácidos
revolcados
en su fango cotidiano.
No, la vida no es solo amor
están las posas de lágrimas
acechando un olvido necesario.
La promesa de volverse útil
en un porvenir que cuesta ver.
Y aquí soy y no soy
tal vez
un arcoíris en medio
de nubes negras
de cada estación
que emigra y palidece.
Octubre 11/ 2019
como un suero
que cae desde mis ojos
esa lejanía de aquellos naranjos
póstumos
absorviendo los olores
los colores de la tarde
que se duermen
sobre estos párpados.
Angustias que laten
en su espesura
absurda subterránea.
Momentos ácidos
revolcados
en su fango cotidiano.
No, la vida no es solo amor
están las posas de lágrimas
acechando un olvido necesario.
La promesa de volverse útil
en un porvenir que cuesta ver.
Y aquí soy y no soy
tal vez
un arcoíris en medio
de nubes negras
de cada estación
que emigra y palidece.
Octubre 11/ 2019