Y te entregué un corazón sin dueño, y te busque cual alma al cuerpo,
Y refresque mi lira con tu aliento, y congele mi vida con tus besos...
Y bebo ahora de un manantial ya seco con la esperanza de que un día con los labios resecos de un néctar oscuro se vuelvan húmedos para poder perdonarte,
Quizá el error esta en quererte o tal vez el perdón anida en amarte mas solo sé que la sangre no lava la sangre tan solo hace la mancha mas grande,
Y yo con mis errores no he de enmendar los tuyos ni con mis lágrimas secare tus sollozos pero sigo aquí con ardoroso enpeño viendo de gigantes astros un mundo pequeño.
No sé cuando empezó el tormento ni cuando a su fin ha de llegar tan solo sé que no te miento y mi vida yo la entrego por ver de tu sonrisa un haz de luz brillar.
Aquí te miro y aquí te dejo pues mi noche se empieza a acabar y aun tengo muchas vidas por delante y otras tantas letras por inspirar
Aquí te encuentro en la distancia de un mundo descomunal, siniestro augurio de la felicidad que se avecina junto al futuro que un fantasma quiso contar a nuestros oídos y a nuestra mente tratando de engañar al más fino e ingente pensamiento.
Aquí me voy y desaparezco, me llevo tus besos y recuerdos y dejo el dolor de un pasado henchido de odio y rencor
Dejo tu alma, dejo tus labios, dejo tu cuerpo y tus sombras; la vida me llevo junto al cadáver de un amor sin corazón.
Y refresque mi lira con tu aliento, y congele mi vida con tus besos...
Y bebo ahora de un manantial ya seco con la esperanza de que un día con los labios resecos de un néctar oscuro se vuelvan húmedos para poder perdonarte,
Quizá el error esta en quererte o tal vez el perdón anida en amarte mas solo sé que la sangre no lava la sangre tan solo hace la mancha mas grande,
Y yo con mis errores no he de enmendar los tuyos ni con mis lágrimas secare tus sollozos pero sigo aquí con ardoroso enpeño viendo de gigantes astros un mundo pequeño.
No sé cuando empezó el tormento ni cuando a su fin ha de llegar tan solo sé que no te miento y mi vida yo la entrego por ver de tu sonrisa un haz de luz brillar.
Aquí te miro y aquí te dejo pues mi noche se empieza a acabar y aun tengo muchas vidas por delante y otras tantas letras por inspirar
Aquí te encuentro en la distancia de un mundo descomunal, siniestro augurio de la felicidad que se avecina junto al futuro que un fantasma quiso contar a nuestros oídos y a nuestra mente tratando de engañar al más fino e ingente pensamiento.
Aquí me voy y desaparezco, me llevo tus besos y recuerdos y dejo el dolor de un pasado henchido de odio y rencor
Dejo tu alma, dejo tus labios, dejo tu cuerpo y tus sombras; la vida me llevo junto al cadáver de un amor sin corazón.