Yo soy la alegría blanca de la mañana
aquella sin la cual no es posible la vida
el hueso blanco y dorado del centro de mi cuerpo
sin el cual no es posible el don ni el movimiento
Cada mañana me voy a la ventanilla del Pueblo
a que me dejen prestada la bolsa de la sangre
que frunzo a mis venas
para hacer posible mi trabajo en el ordenador
aquella sin la cual no es posible la vida
el hueso blanco y dorado del centro de mi cuerpo
sin el cual no es posible el don ni el movimiento
Cada mañana me voy a la ventanilla del Pueblo
a que me dejen prestada la bolsa de la sangre
que frunzo a mis venas
para hacer posible mi trabajo en el ordenador