Don Francisco,
siempre sus poemas nos sugieren un mundo de lecturas paralelas. Eso es lo apasionante de sus versos no tan ingenuos como pudieran parecer a primera vista. Tiene bien engañadas a las doncellas que suspiran por ellos.
Un ejemplo para dar pistas: en el verso "allanar tu santidad de ser alado" vemos un claro deseo de mancillamiento a esos seres emplumados que llaman ángeles, una pulsión inconsciente de la líbido buscando la virginidad dentro de un convulso mundo.
En fin no nos haga demasiado caso.
Sí reciba un cordial saludo.
elPrior