Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegó con su esplendor la maravilla,
las ganas de cantar, la buena suerte,
el sol primaveral, la luz más fuerte,
un tiempo de acabada pesadilla.
Su fuego se extendió de villa en villa
haciendo que la Vida bien despierte;
con su fecundidad mató a la muerte
sembrando en cada muerto su semilla.
Su mano generosa dio perfecta
la fuente celestial, el Dios humano,
la dicha terrenal, la paz selecta…
Colmó de claridad lo cotidiano
volviendo con amor la sima infecta
en un amanecer vital y grano.
las ganas de cantar, la buena suerte,
el sol primaveral, la luz más fuerte,
un tiempo de acabada pesadilla.
Su fuego se extendió de villa en villa
haciendo que la Vida bien despierte;
con su fecundidad mató a la muerte
sembrando en cada muerto su semilla.
Su mano generosa dio perfecta
la fuente celestial, el Dios humano,
la dicha terrenal, la paz selecta…
Colmó de claridad lo cotidiano
volviendo con amor la sima infecta
en un amanecer vital y grano.