Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te llevo en cada gesto de mi mano
y en el andar febril de cada día,
en el recuerdo grato que me guía
y en todo lo que tuyo me hace humano.
Te encuentro donde aumento lo que gano
y en el afán de amar más todavía,
en la virtud de darme en demasía
y en todo lo que surge cotidiano.
Te llevo bien asido -ya se sabe-
en este corazón que late tanto,
latiendo por la vida más si cabe.
Te encuentro bien presente, mientras tanto,
en este son que suena a verso suave
y en todo lo que, Padre, yo te canto.
y en el andar febril de cada día,
en el recuerdo grato que me guía
y en todo lo que tuyo me hace humano.
Te encuentro donde aumento lo que gano
y en el afán de amar más todavía,
en la virtud de darme en demasía
y en todo lo que surge cotidiano.
Te llevo bien asido -ya se sabe-
en este corazón que late tanto,
latiendo por la vida más si cabe.
Te encuentro bien presente, mientras tanto,
en este son que suena a verso suave
y en todo lo que, Padre, yo te canto.