Javier Pino
Poeta recién llegado
Y entonces,
¿qué me queda?
Si tú te vas,
y no te despides de mí,
y me abandonas a mi suerte,
(como se abanadona uno mismo
cada noche, cuando a él no viene nadie,
tan solo el frío que rompe contra
todo pronóstico),
entonces,
¿qué me queda?
¿Qué me queda,
si ya te has ido
y no puedo decirte lo mucho que
te quiero
o todas las veces
-como ahora-
que te eché de menos?
"¿Qué me queda?"
Se pregunta uno mismo
sin esperar respuesta,
pero siempre con la esperanza
puesta en que,
contra todo pronóstico,
vuelvas.
¿qué me queda?
Si tú te vas,
y no te despides de mí,
y me abandonas a mi suerte,
(como se abanadona uno mismo
cada noche, cuando a él no viene nadie,
tan solo el frío que rompe contra
todo pronóstico),
entonces,
¿qué me queda?
¿Qué me queda,
si ya te has ido
y no puedo decirte lo mucho que
te quiero
o todas las veces
-como ahora-
que te eché de menos?
"¿Qué me queda?"
Se pregunta uno mismo
sin esperar respuesta,
pero siempre con la esperanza
puesta en que,
contra todo pronóstico,
vuelvas.
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