Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Cabalgan los caballos en la mirada de la noche,
ella nos grita desde su oscura psicosis, drenaje del golpe al carbón candente que en su cuerpo.
Vemos mutilar los brazos agujereados de la suerte,
quedan amontonados, en una pila atroz, desdibujada la compasión azota al animal nocturno y quiere huir de toda esa barbarie con una pizca de humanidad.
Así queda el orgullo del ser humano, revuelto cambiando
la forma humanoide por la de un ave. Y poder volar.
Reservados todos los derechos©
ella nos grita desde su oscura psicosis, drenaje del golpe al carbón candente que en su cuerpo.
Vemos mutilar los brazos agujereados de la suerte,
quedan amontonados, en una pila atroz, desdibujada la compasión azota al animal nocturno y quiere huir de toda esa barbarie con una pizca de humanidad.
Así queda el orgullo del ser humano, revuelto cambiando
la forma humanoide por la de un ave. Y poder volar.
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